La palabra como herramienta de libertad
El Dr. José Francisco Peña Gómez (1937–1998) fue una de las figuras más carismáticas e influyentes y el líder de masas más importante de la historia dominicana, símbolo de una lucha incansable contra la adversidad y la exclusión. Nacido en la humilde comunidad de Loma del Flaco, en la provincia Valverde, su vida estuvo marcada por la tragedia del exilio de sus padres biológicos durante la masacre de 1937 ordenada por el dictador Rafael Leónidas Trujillo. Posteriormente fue adoptado por una familia dominicana que lo crio con profundos valores sociales.
Su vida se convirtió en un relato de superación a través del estudio y la formación política. A pesar de enfrentar el racismo sistémico y feroces ataques personales, Peña Gómez utilizó su intelecto polígloto y su visión de justicia social para proponer una dimensión especial de la política: aquella en la que la palabra y la educación son las herramientas fundamentales para lograr la verdadera emancipación social.
Formación intelectual y pensamiento crítico
Desde su infancia enfrentó las más extremas barreras de pobreza y exclusión. Fue un estudiante brillante y, a los 15 años, ya era instructor de alfabetización para niños pobres en su provincia.
Se graduó de abogado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y realizó estudios doctorales en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas en la Universidad de la Sorbona, en París. Peña Gómez representa la importancia de la educación ciudadana. Su liderazgo no se limitó a la oratoria; promovió la formación de cuadros políticos y técnicos, entendiendo que una democracia solo es sólida si sus ciudadanos están debidamente instruidos.
Se distinguió por resaltar la importancia de la capacitación constante, la superación personal y la ética pública. Asimismo, impulsó programas de formación internacional para jóvenes dominicanos en áreas de gestión pública y ciencias políticas.
Trayectoria política y lucha por la justicia
La sólida formación académica de Peña Gómez y su profundo compromiso con la ética ciudadana no se quedaron en el plano teórico; fueron el cimiento sobre el cual construyó su carrera política. Este basamento le permitió transformar el sentimiento popular en una estrategia organizada, pasando de ser un brillante comunicador en 1965 a convertirse en uno de los principales arquitectos de la modernización del sistema democrático dominicano.
Se distinguió como un orador excepcional que llegaba al corazón del pueblo, además de ser un gran estratega político. Participó activamente en la Revolución de Abril de 1965, cuando llamó al pueblo, a través de la radio, a lanzarse a las calles para exigir el retorno a la constitucionalidad tras el derrocamiento del presidente Juan Bosch.
Tras la salida de Bosch del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), asumió un rol clave en su reorganización, consolidándolo como una de las principales fuerzas políticas del país. Se destacó como defensor de los derechos de los trabajadores y como líder de proyección internacional dentro del movimiento socialista democrático.
Fue síndico (alcalde) del Distrito Nacional, enfocando su gestión en la creación de plazas públicas, mercados y en la organización urbana de la ciudad ante su acelerado crecimiento poblacional. Afianzó su liderazgo internacional al desempeñarse como vicepresidente de la Internacional Socialista para América Latina, posicionando a la República Dominicana en el escenario político mundial.
Desafíos y resiliencia ante la adversidad
A pesar de ser una figura de peso internacional, con gran capacidad oratoria y sólida visión socialdemócrata, no logró alcanzar la victoria en sus candidaturas presidenciales. La mayor barrera a la que se enfrentó fue el prejuicio.
En su trayectoria influyeron profundamente el racismo y el nacionalismo exacerbado utilizados como armas políticas en su contra en la República Dominicana del siglo XX. Fue víctima de algunas de las campañas de difamación más agresivas en la historia política dominicana y latinoamericana, donde sus opositores utilizaron su origen para sembrar miedo.
En 1996, sus adversarios se unieron mediante el llamado “Frente Patriótico”, bajo el lema de “salvar la soberanía dominicana”, cerrándole el paso hacia el Palacio Nacional. Sin embargo, logró ejercer presión a nivel internacional para fortalecer el respeto a los procesos democráticos en el país, especialmente durante los llamados doce años de gobierno de Joaquín Balaguer.
Legado moral e impacto histórico
Peña Gómez falleció el 10 de mayo de 1998, a seis días de celebrarse las elecciones municipales y congresuales, hecho que paralizó al país y cambió por completo el panorama electoral. Su muerte generó una ola de simpatía y reflexión en sectores que anteriormente le habían adversado.
El PRD utilizó el eslogan “Un voto de gloria para Peña”, obteniendo una victoria significativa que muchos interpretaron como un homenaje póstumo del pueblo dominicano.
En la actualidad, su partido histórico se encuentra dividido; sin embargo, su pensamiento continúa siendo un eje central en la cultura política dominicana.
Peña Gómez fue uno de los principales arquitectos de la democracia moderna en la República Dominicana. Aunque el racismo y el Frente Patriótico le cerraron las puertas del Palacio Nacional, logró impulsar la modernización del sistema electoral, promover reformas institucionales y proyectar internacionalmente la política dominicana.
Demostró que se puede ejercer un liderazgo trascendental sin necesidad de ostentar la banda presidencial. Su verdadera victoria no fue un cargo, sino el cambio de mentalidad en una nación que aprendió a valorar la democracia por encima de la tiranía.
La Srta. Belisario, es Licenciada en Educación Integral mención Ciencias Sociales egresada de la Universidad Nacional Abierta en Venezuela, con Especialidad en Facilitador en Psiconeurolingüística egresada de la Universidad del Zulia de Venezuela. Tiene una carrera de 23 años en la educación siendo maestra en centros públicos y privados tanto en su ciudad natal como en República Dominicana en las asignaturas de Historia, Geografía y Ciencias de la Tierra, así como coordinadora y directora en centros educativos de Venezuela. Actualmente es docente encargado de 5to grado del Centro Educativo Cristiano TFCS.